Stefano Sannino embajador de Italia en España

 “Pese a la creencia general el producto italiano no sólo es diseño, es también fiable y útil” Lleva ya un año en nuestro país como embajador de Italia y se muestra feliz por ello. Comenzó la carrera diplomática con 25 años, y su primer destino como embajador fue Belgrado. Ahora se siente cómodo en Madrid […]

 “Pese a la creencia general el producto italiano no sólo es diseño, es también fiable y útil”

Lleva ya un año en nuestro país como embajador de Italia y se muestra feliz por ello. Comenzó la carrera diplomática con 25 años, y su primer destino como embajador fue Belgrado. Ahora se siente cómodo en Madrid y en España, un país que ama, tal vez por las similitudes que encuentra con su Nápoles natal y quizá porque está casado con un barcelonés.

 

Stefano Sannino nos recibe sonriente en la embajada de Italia, un precioso palacio en el centro de Madrid, donde nos cuenta los detalles de su vida aquí, sus gustos y preferencias culturales, las características de la producción industrial italiana y las razones de su éxito. Sannino es un hombre cordial, culto y educado. El despacho del embajador de Italia en España es moderno y luminoso. La estancia da al jardín del imponente palacio de estilo barroco francés, construido por encargo del marqués de Amboage en 1914. El gobierno italiano lo compró en 1939 y llenó sus salones de espléndidas obras de arte.

Comenzó su carrera diplomática muy joven,  a pesar de no tener en su familia a nadie que se dedicara a esta profesión tan dada a la vinculación familiar, siendo considerado en la actualidad como uno de los diplomáticos europeos con más talento y carisma.

Sannino se ha manifestado radicalmente en contra del brexit: “Es algo terrible. En la Unión Europea, por primera vez, estamos dando un paso atrás y eso nos obliga a reflexionar. Los británicos han tomado una decisión que tendrá un impacto en toda Europa. Es un momento muy complicado, porque tenemos muchas crisis que se cruzan: económicas, políticas, de inmigración, todo está encadenado y una mala decisión arrastra a otras muchas. La Unión Europea sólo superará las crisis que la aquejan –la económica o las del terrorismo o los refugiados- estando más unidos que nunca porque separados somos más débiles y frágiles. Tenemos que hacer una UE de todos, más solidaria y abierta, y con instituciones fuertes porque no hay soluciones nacionales”.

Este napolitano ama su profesión: “Tengo un oficio que me permite tener una mirada amplia de todos los temas de sociedad de España: económicos, comerciales, políticos, culturales, sociales, europeos… Ver los 360 grados la realidad del país, y no solo lo que es Madrid. Intento viajar y conocer todas las autonomías. La verdad es que tengo un trabajo fascinante”. Sannino es el ejemplo de persona que se adapta e integra en todos sus destinos profesionales. En sus 14 años en Bruselas ocupando puestos clave en la Comisión Europea, Sannino fue considerado por sus colegas uno de los mejores expertos en temas de Europa y un diplomático de gran prestigio. “Bruselas es una ciudad muy interesante y que acabas amando, no es latina ni mediterránea, pero aseguro que puede ser una ciudad maravillosa también”. Para él las principales similitudes entre España e Italia son “los sentimientos comunes, nuestros intereses, la pasión por vivir y disfrutar cada minuto, el amor por la belleza…”

Sannino postula porque “en este mundo globalizado, hacer cosas juntos ayuda a que tengamos un peso mayor en asuntos importantes. Hay ganas de cooperar, así que tenemos trabajo que hacer entre ambos países. Nosotros desde la embajada desarrollamos programas de cooperación entre jóvenes talentos de ambos países que colaborar en instituciones y empresas de las dos naciones. Hemos tenido muchos eventos sociales, de moda, de gastronomía y hasta encuentros sobre temas europeos. Acercaremos más la economía, la cultura y hasta a los políticos”. Sannino se refiere así a las afinidades entre ambos países y añade que “como embajador de Italia y como hijo adoptivo de España, me encantaría que esa afinidad se transformase en algo más, en un proyecto común, económico y cultural. De esa forma, juntos Italia y España podemos marcar la diferencia”.

Sonríe cuando le preguntamos porque aciertan ustedes siempre a la hora de promocionar sus productos: “¿Se refiere al aceite, verdad? -sonríe irónicamente-, muchos periodistas me preguntan por qué nuestros aceites se venden mejor que los españoles en el exterior. Quizá nosotros hemos empezado a vendernos un poco antes que España. Eso es todo, es cuestión de tiempo. Aquí se está haciendo un enorme esfuerzo con la Marca España, valorando productos como la cultura o el turismo. Y mire el resultado. Hay muchos más turistas italianos en España que visitantes españoles en Italia. Eso es un gran éxito. Hay cosas de España que me entusiasman. Como la gastronomía, los vinos son todos buenísimos. Y como le decía antes, me gusta la actitud de los españoles cuando estableces una relación humana. Intentan comprender quién eres”.

En su opinión la industria italiana no solo es diseño. Detrás hay un gran esfuerzo por desarrollar una producción variada de gran calidad en donde la solvencia y la durabilidad es importante. Luego la promoción es otra cosa y en eso “sí que es verdad que los italianos somos bastante buenos”. Añade que “nos gusta vivir rodeados de belleza y disfrutar de ella, aunque de forma austera y sin exagerar. Nuestros muebles son buenos y hermosos, como los muebles españoles, que también lo son. Qué mejor entonces que disfrutar de un hogar acogedor en el que puedas desarrollar tus aficiones, reunirte con tus amigos, leer, cocinar, ver películas y series. Yo amo la literatura de Italo Calvino, Leonardo Sciascia, Lorca. Me encanta visitar exposiciones siempre que puedo, los maravillosos e incomparables museos de Madrid, aunque menos de lo que quisiera por motivos obvios por falta de tiempo”.

Sannino se muestra convencido de potenciar las relaciones bilaterales italo-españolas, subrayando su amplia sintonía en las relaciones económicas y su importante componente people to people, con un movimiento global de alrededor de 55.000 estudiantes que han participado en el Programa Erasmus y con intensas relaciones entre las personas y las sociedades civiles. Es el proyecto ITmakES. “Queremos promover lo que Italia y España pueden hacer juntas, que une el know how italiano y español mediante una plataforma digital en el campo del diseño para reunirse, establecer contactos, estrechar vínculos, ofrecer y solicitar servicios y, principalmente, desarrollar negocios en común”. ITmakEs propone proyectos para dar visibilidad a jóvenes diseñadores, favorecer la creación de proyectos comunes en red entre los Fab Lab (centros de creación digital, 131 de ellos en Italia y 39 en España) en el sector de la economía colaborativa. Se trata de evidenciar que la producción es a escala local, pero que su aplicación es a escala global. España e Italia somos dos países pequeños, pero si colaboramos juntos seremos mucho más visibles y fuertes, desde el respeto y la comprensión mutua”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *